martes, 29 de marzo de 2011

~~~ El Tiempo ~~~




Un experto asesor de empresas en gestión del tiempo, quiso sorprender a los asistentes a su conferencia.

Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha y lo colocó sobre la mesa junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:
- ¿Cuántas piedras piensan que caben en el frasco?
Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó:
- ¿Está lleno?
Todo el mundo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Matió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió la pregunta:
- ¿Está lleno?
Esta vez los asistentes dudaron: Tal vez no... ¡Bien! Puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la gravilla.
- ¿Está lleno?, preguntó de nuevo.
- ¡No!, exclamaron los asistentes.
- ¡Bien!, dijo el conferenciante.
Y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.
- Bueno, ¿qué hemos demostrado?, preguntó.
Un alumno respondió:
- Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.
- ¡No!, concluyó el experto, lo que esta lección nos enseña es, que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después. 

¿Cuáles son las piedras grandes de tu vida? Una piedra muy grande en la mía eres tú, así que... Recuerda: "Ponlas primero. El resto encontrarán su lugar"


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